domingo, 3 de noviembre de 2019

El camino más rápido

Idea Original de @Marubv13






Alex odiaba cruzar por el cementerio por las noches—aunque era el camino más rápido a su casa—pero aquella noche era demasiado su cansancio y ansiaba dormir, así es que al llegar a la puerta, no lo dudó y entró al camposanto...

Hacía tiempo que no le imponía el respecto que en su niñez. No era un lugar transitado. Durante la noche no había nadie. Y cuando decía “nadie” quería decir “nadie”. No había gente que visitara a sus difuntos, grupos de jóvenes buscando un lugar tranquilo para pasar el rato, raritos invocando almas de antepasados ni parejitas sin sitio donde ir. Como mucho se podía encontrar alguna persona que la usaba de atajo que hacía él.

El cielo había estado nublado todo el día y la noche no tenía visos de cambiar el tiempo. La luna, casi llena, alumbraba tenuemente detrás de las nubes. Lo suficiente para no tener que utilizar la linterna del móvil.

Los cipreses dejaban caer algunas gotas de humedad condensada sobre un suelo cubierto de bruma. La tierra del camposanto estaba húmeda y sólo se oía la brisa del viento moviéndose entre las lápidas. El camino entre los sepulcros era perfectamente visible en la penumbra.

El vello de todo su cuerpo se erizó y se le encogió el estómago. Era la primera vez que le pasaba. Miró alrededor suyo buscando que había provocado esa reacción en él.

-       ¡Ayuda! – El ruido provenía de unos pasos detrás de él.

Una muchacha que no pasaría de los 20 años sujetaba a un chico de su misma edad con todo el aspecto de ir a caer al suelo de un momento a otro.

La duda lo asaltó. No era el sitio para conocer gente pero la desesperación en la voz de la chica lo convenció.
-       ¿Qué ha pasado?
-       Se ha mareado. A veces tiene problemas de tensión. Ayúdame a llevarlo a un sitio seco.

A unos cinco metros fuera del camino había una zona de tierra seca. Algo curioso contando que no había ningún árbol que cubriera la zona. Alex se colocó a un lado del muchacho y la chica al otro. A duras penas llegaron a la zona seca y lo tumbaron.
-       Vamos a ponerle las piernas en alto.

Apenas pronunciada la frase una sacudida sorda agitó el suelo. Durante un instante hizo tambalearse a Alex. La sacudida repitió haciéndole perder brevemente el equilibrio. Se tambaleó un par de pasos hacia atrás. La sacudida parecía provenir del chico tumbado en el suelo. La tierra alrededor del cuerpo inconsciente empezó a vibrar al principio lentamente y poco a poco aumentó su cadencia. El muchacho abrió de golpe los ojos amenazando con expulsarlos de sus cuencas y su boca lo siguió en un grito que nunca llegó a salir.

Del cuerpo empezó a rezumar sangre. Cada poro de su piel se convirtió en un pequeño punto rojo que pasó a ser una gota. Pronto el cuerpo estaba totalmente cubierto de sangre. Siguieron el resto de fluidos del cuerpo que caían sobre la tierra seca. El horror había paralizado a Alex. No podía creerse lo que estaba viendo. 
La vibración había alcanzado un nivel en que ya no se oía pero se sentía a través del propio suelo. El líquido emanado fue absorbido por la tierra dejando paso a un cuerpo sin color que aún mantenía la forma original.

La vibración cesó.

Estupefacto, Alex sólo podía mirar sin atreverse a acercarse.
De repente un único golpe sordo sacudió el suelo como una pequeña explosión y el cuerpo se deshizo en polvo. 
La muchacha lo agarró y tiró de él. El terror no le permitía pensar. Aún no sabía que había visto.
El suelo empezó a vibrar otra vez, pero esta vez parecía moverse hacia ellos. A su izquierda un ciprés dejó caer a la vez todo el agua condensada en sus hojas como una pequeña tormenta espontánea.

Silencio otra vez.

Al girarse se encontró con la joven mirándolo fijamente. Ya no había terror en su mirada. La cabeza de Alex recibió un golpe sin impacto, una sacudida sin que nadie lo tocara. Todo se nubló y el mareo pudo con Alex que cayó de rodillas. Apoyó una mano en el suelo y un pie lo empujó y lo tiró boca arriba.

No podía levantarse, sus manos agarraron desesperadas un puñado de tierra totalmente seca y el suelo empezó a vibrar.

Junto a la vibración se oyó una voz que no parecía venir de una joven de 20 años:
-       Esta noche habéis comido las dos, el próximo día me toca a mí.








#MismoInicioDiferenteFinal

Sobre el texto @MaruBV13 hace las siguientes consideraciones:
—Título del texto.

—Intro de @MaruBv13 indicada en cursiva.

—Debe ser un relato de terror.

El camino más rápido Idea Original de @Marubv13 Alex odiaba cruzar por el cementerio por las noches—aunque era el camino...